
El hundimiento de la reforma laboral propuesta por el gobierno de Gustavo Petro ha tenido consecuencias directas y significativas para los aprendices del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).
Esta reforma, que buscaba transformar el panorama laboral colombiano, incluía provisiones específicas diseñadas para mejorar las condiciones de los estudiantes del SENA. Sin embargo, al no ser aprobada, estos beneficios quedaron en el limbo, afectando a miles de jóvenes que dependen de estas oportunidades para su desarrollo profesional.
La reforma laboral contenía artículos que buscaban formalizar y dignificar las prácticas laborales de los aprendices del SENA.
Entre los beneficios más destacados que se perdieron se encuentran:
- Aumento de la Auxilio de Sostenimiento: La propuesta incluía un incremento en el auxilio de sostenimiento que reciben los aprendices, buscando equipararlo al menos al salario mínimo. Durante la etapa lectiva, se proponía un aumento al 60% del salario mínimo, mientras que en la etapa productiva, el salario sería el 100% del mínimo. Este aumento era crucial para cubrir los gastos de transporte, alimentación y materiales de estudio de los estudiantes, muchos de los cuales provienen de hogares de bajos recursos.
- Mayor Protección Laboral: La reforma buscaba garantizar que los aprendices tuvieran acceso a seguridad social completa, incluyendo riesgos laborales, salud y pensión, desde el inicio de sus prácticas. Esto les brindaría una mayor protección en caso de accidentes o enfermedades durante su formación. Actualmente, muchos aprendices no tienen acceso a estos beneficios, lo que los deja en una situación de vulnerabilidad ante cualquier incidente laboral.
- Formalización de Contratos de Aprendizaje: Se proponía una regulación más estricta de los contratos de aprendizaje, asegurando que las empresas cumplieran con las obligaciones legales y ofrecieran condiciones justas y equitativas a los aprendices. Esto evitaría abusos y garantizaría una experiencia de aprendizaje de calidad. Sin esta regulación, los aprendices pueden enfrentar situaciones de explotación laboral, donde se les exige trabajar largas horas sin el reconocimiento adecuado.
El rechazo de la reforma laboral ha generado diversas reacciones entre los estudiantes del SENA . Las organizaciones estudiantiles han manifestado su descontento y han llamado a movilizaciones para exigir al gobierno y al Congreso que se retomen las discusiones sobre los beneficios para los aprendices.
Más de 5,000 aprendices se reunieron en la Plaza de Bolívar en Bogotá para marchar a favor de la reforma laboral el pasado 18 de marzo, llevando pancartas que reflejaban su deseo de mejores condiciones laborales. Por su parte el director general del SENA, Jorge Eduardo Londoño Ulloa, ha expresado su apoyo a las demandas de los aprendices, destacando la importancia de un contrato de aprendizaje digno para garantizar condiciones justas y equitativas.
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